Enseñanza de las ciencias y las matemáticas
miércoles, 4 de abril de 2012
.¿POR QUÉ LA ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA
ES TAREA DIFÍCIL?
La
matemática es una actividad vieja y polivalente. A lo largo de los siglos ha
sido empleada con objetivos profundamente diversos. Fue un instrumento para la
elaboración de vaticinios, entre los sacerdotes de los pueblos mesopotamios. Se
consideró como un medio de aproximación a una vida más profundamente humana y
como camino de acercamiento a la divinidad, entre los pitagóricos. Fue
utilizado como un importante elemento disciplinador del pensamiento, en el
Medievo. Ha sido la más versátil e idónea herramienta para la exploración del
universo, a partir del Renacimiento. Ha constituido una magnífica guía del
pensamiento filosófico, entre los pensadores del racionalismo y filósofos contemporáneos.
Ha sido un instrumento de creación de belleza artística, un campo de ejercicio
lúdico, entre los matemáticos de todos los tiempos,...
Por
otra parte la matemática misma es una ciencia intensamente dinámica y
cambiante. De manera rápida y hasta turbulenta en sus propios contenidos. Y aun
en su propia concepción profunda, aunque de modo más lento. Todo ello sugiere
que, efectivamente, la actividad matemática no puede ser una realidad de
abordaje sencillo.
El
otro miembro del binomio educación-matemática, no es tampoco nada simple. La
educación ha de hacer necesariamente referencia a lo más profundo de la
persona, una persona aún por conformar, a la sociedad en evolución en la que
esta persona se ha de integrar, a la cultura que en esta sociedad se
desarrolla, a los medios concretos personales y materiales de que en el momento
se puede o se quiere disponer, a las finalidades prioritarias que a esta
educación se le quiera asignar, que pueden ser extraordinariamente variadas,...
La
complejidad de la matemática y de la educación sugiere que los teóricos de la
educación matemática, y no menos los agentes de ella, deban permanecer
constantemente atentos y abiertos a los cambios profundos que en muchos
aspectos la dinámica rápidamente mutante de la situación global venga
exigiendo.
La
educación, como todo sistema complejo, presenta una fuerte resistencia al
cambio. Esto no es necesariamente malo. Una razonable persistencia ante las
variaciones es la característica de los organismos vivos sanos. Lo malo ocurre
cuando esto no se conjuga con una capacidad de adaptación ante la mutabilidad
de las circunstancias ambientales.
En
la educación matemática a nivel internacional apenas se habrían producido
cambios de consideración desde principios de siglo hasta los años 60. A
comienzos de siglo había tenido lugar un movimiento de renovación en educación
matemática, gracias al interés inicialmente despertado por la prestigiosa
figura del gran matemático alemán Felix Klein, con sus proyectos de renovación
de la enseñanza media y con sus famosas lecciones sobre Matemática elemental
desde un punto de vista superior (1908). En nuestro país ejercieron gran
influencia a partir de 1927, por el interés de Rey Pastor, quien publicó, en su
Biblioteca Matemática, su traducción al castellano.
En
los años 60 surgió un fuerte movimiento de innovación. Se puede afirmar con
razón que el empuje de renovación de aquél movimiento, a pesar de todos los
desperfectos que ha traído consigo en el panorama educativo internacional, ha
tenido con todo la gran virtud de llamar la atención sobre la necesidad de
alerta constante sobre la evolución del sistema educativo en matemáticas a
todos los niveles. Los cambios introducidos en los años 60 han provocado mareas
y contramareas a lo largo de la etapa intermedia. Hoy día, podemos afirmar con
toda justificación que seguimos estando en una etapa de profundos cambios.
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